Como ser un buen peluquero canino

 

La peluquería canina, si bien es una actividad con cierta tradición en Europa, en el mundo hispano cuenta con muy pocos años de existencia. La falta de profesionales, de formación adecuada y de puntos de referencia, es la causa de la competitividad brutal donde vale todo para mantener la cantidad de clientes. Siendo las mascotas, mas de una vez, maltratadas. Esto sin mencionar determinadas prácticas que se llevan a cabo y que repercuten negativamente sobre su salud y bienestar.
Hay una serie de procedimientos que debe hacer un buen peluquero canino. Ahora bien ¿Qué podemos y qué no podemos hacer los peluqueros caninos?
En principio, parece lógico que un peluquero canino se ocupe del cuidado del manto del animal, pero, con frecuencia nos encontramos con tratamientos que se dan entre la medicina veterinaria y la peluquería, o así también, determinadas prácticas en peluquería no son muy recomendables para la salud. Como es el caso de las tinturas, o tratamientos decolorantes.

Empecemos por los tratamientos que puede aplicar un peluquero canino:

  • Corte de pelo u otras técnicas de recorte cuyo fin sea el mantenimiento estético del manto.
  • Baños de belleza e higiene en condiciones normales de salud.
  • Limpieza de oídos y ojos y dientes que no presenten rasgos de enfermedad.
  • Cepillado, remocion de pelo muerto o en proceso de muda.
  • Desanudado y recuperación de mantos.
  • Recorte en zonas sanitarias (abdominal, perianal, plantar, oídos)
  • Secado profesional.
  • Modelado y peinado.

Veamos los tratamientos en los que ambos profesionales, veterinarios y peluqueros, pueden intervenir. Muchas veces, la función de uno u otro depende del criterio y preparación del peluquero. Y en algunos casos el veterinario determina el tratamiento o práctica y el peluquero la ejecuta.

  • Corte de uñas (especialmente las negras)
  • Baños antiparasitarios (se recomienda prescripción veterinaria)
  • Baños especiales medicados
  • Aumento de frecuencia de los baños de acuerdo al tipo de manto y estado general.
  • Cualquier tipo de técnica o tratamiento aplicado sobre zonas que presenten algún rasgo patológico.
  • Mantenimiento de zonas anexas (glándulas anales).

Terminamos con lo que JAMÁS debe hacer un peluquero canino tanto porque no está facultado para ello, como por suponer riesgos para el bienestar o salud del animal.

  • Sedar o administrar tranquilizantes a un animal.
  • Someter a un animal a un tratamiento de más de cinco horas de duración sin darle de beber o sin permitirle hacer sus necesidades.
  • Diagnosticar, aplicar tratamientos veterinarios, hacer desparasitaciones internas, etc.
  • Limpiar oídos, ojos, glándulas anales que presenten claros signos de infección o inflamación.
  • Lavar con productos inapropiados: lavavajillas, jabón blanco o de tocador, incluso, champús de uso humano.
  • Reutilizar el material de secado (paños, toallas).
  • Dejar humedad en los perros para ahorrarse tiempo de secado (sin duda lo más pesado de la peluquería canina). La humedad puede ocasionar infecciones por hongos y bacterias oportunistas, además de propiciar los resfriados. Y por supuesto los malos olores.
  • Cortar el pelo razas con un equilibrio frágil e insustituible entre su capa principal (pelo) y la secundaria (subpelo). Estas razas son: Pastores Alemanes y Belgas; Rough, Border y Shetland Collie; Nórdicos (Alaskan, Husky, Samoyedo, etc); Spitz (Japonés, Pomerania, Miniatura), Mastines, Terranovas y San Bernardo.

Como podemos definir los servicios que brinda un salón de estética canina y que comprende cada tarea:

Servicio de Baño comprende:

  • Baño
  • Secado (absoluto)
  • Corte de uñas
  • Limpieza de oídos
  • Rasurado o depilado de las zonas sanitarias (perianal, abdominal y plantar)

 

Servicio de CORTE A MAQUINA comprende:

  • Corte a máquina
  • Arreglo a tijera de determinadas zonas (barba, orejas, patas, etc)
  • Baño
  • Secado (absoluto)
  • Corte de uñas
  • Limpieza de oídos
  • Rasurado o depilado de las zonas sanitarias (perianal, abdominal y plantar)

Servicio de CORTE A TIJERA comprende:

  • Baño
  • Secado (absoluto)
  • Corte de uñas
  • Limpieza de oídos
  • Rasurado o depilado de las zonas sanitarias (perianal, abdominal y plantar)
  • Corte tijera

Servicio de CEPILLADO comprende:

  • Cepillado y remoción de pelo y sub pelo.
  • Corte de uñas
  • Limpieza de oídos
  • Rasurado o depilado de las zonas sanitarias (perianal, abdominal y plantar)

Servicios que suelen cobrarse aparte:

  • Cosméticos especiales
  • Corte de uñas o limpieza de oídos cuando éstos presentan rasgos patológicos y es necesario que las realice un veterinario;
  • Si el manto del perro está muy enredado y su recuperación lleva una atención especial.
  • Si el perro tiene problemas de comportamiento (agresividad, incontinencia) y, por lo tanto, requiere más tiempo de atención;
  • Sedaciones en casos de ansiedad extrema o agresividad.
  • Casos de suciedad extrema, por deposiciones o deterioro general del manto.

Solo resta mencionar la frecuencia de los baños. Y este es otro punto en el que los peluqueros no nos ponemos de acuerdo con los veterinarios. Lo real es que no se debe descuidar la higiene del animal pero tampoco hay que abusar de tratamientos como el baño y el corte ya que el manto necesita un tiempo de descanso.
Es más que importante lograr que la estética canina encuentre el equilibrio entre la salud y la belleza, de esta forma los perros lucirán siempre bien y no será necesario caer en deterioros que amenacen la salud del animal.

Por otro lado el secreto de la tarifa dentro de los cuidados esta en la frecuencia con la que se realicen los procedimientos, es decir que siempre será más beneficioso para el cliente visitar periódicamente el salón y reducir los costos y así también para nuestra tarea que será más sencilla y veloz.